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De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en el habitan. Porque El la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. Todo es de El. El es el dueño del oro y de la plata. El bendijo a Abram y le dijo: Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y serás bendición. Nosotros somos sus hijos y como sus hijos, sus herederos. Y por la fe, llegamos a alcanzar también todas las bendiciones que le fueron dadas a Abram a quien Dios llamó Abraham y como está escrito: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque escrito está: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a nosotros, los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu. ¡Gracias Amado Cristo Jesús por pagar el precio por nosotros! Bendito seas por siempre. (Salmo 24:1; Génesis 12:2; Gálatas 3:13)
En esta segunda fase, hemos llegado con Jesús es Señor de Guatemala a 20 Departamentos y a 31 Municipios. En las diferentes actividades realizamos 131 Avanzadas, con Enseñanzas a Pastores, Encuentros de Profetas y Proyectos de Desarrollo Social.
Los Departamentos donde hemos concluido el Programa de Jesús es Señor de Guatemala con Actos Proféticos, Enseñanzas y Cruzadas de Sanidades y Milagros son: Alta Verapaz, Petén, Izabal, Chiquimula, Retalhuleu, Santa Rosa, San Marcos y Quetzaltenango. A finales de este año, se han inscrito cerca de 6,000 intercesores para orar por Guatemala y por los guatemaltecos.
El trabajo continua y el reto para el 2011 es trabajar por la manifestación de la Unidad en el Cuerpo de Cristo, completar las Enseñanzas en los Departamentos, llevar a cabo Cruzadas de Sanidades y Milagros y dar continuidad a través de Proyectos de Desarrollo Social, para que juntos declaremos “Jesús es Señor de Guatemala”.
Para mantenernos en contacto, puedes escribirnos a: oremosporguatemala@gmail.com14)
De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en el habitan. Porque El la fundó sobre los mares, y la afirmó sobre los ríos. Todo es de El. El es el dueño del oro y de la plata. El bendijo a Abram y le dijo: Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y serás bendición. Nosotros somos sus hijos y como sus hijos, sus herederos. Y por la fe, llegamos a alcanzar también todas las bendiciones que le fueron dadas a Abram a quien Dios llamó Abraham y como está escrito: Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque escrito está: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a nosotros, los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu. ¡Gracias Amado Cristo Jesús por pagar el precio por nosotros! Bendito seas por siempre. (Salmo 24:1; Génesis 12:2; Gálatas 3:13)
Ayuno y Oración.
¿Se sintió alguna vez frustrado cuando niño por cosas que debía, pero no deseaba, hacer? Recuerdo bien las noches en que no quería irme a dormir, los días en que no tenía ningún deseo de ir a la escuela, las ocasiones en que gustosamente hubiera evitado bañarme, cortarme el cabello, dormir la siesta o cualquier otro de los innumerables «problemas» de la infancia que me echaban encima mis padres. Es lo que ocurre con la mente de un niño, cuando se es muy pequeño para entender sus necesidades.