Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor
Mateo 9:35 – 36
Debemos entender que lo que somos en lo profundo de nuetro ser, nuestro ADN viene directo de la presencia de Dios y
que no somos una imitación sino que somos únicos autenticos en Cristo Jesus.
Creemos en DIOS Todopoderoso que restaura todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo.
En restauración buscamos en principio la sanidad de tu alma.
Cristo le quiere llevar a un lugar de libertad de las cadenas que le atan, un lugar donde pueda curar sus heridas y
alcanzar asi el Corazón de un Dios paternal que quiere bendecirle constantemente.